Esta traducción fue realizada por el Dr. Hernando Astudillo T (profesor a la Universidad del Azuay;Cuenca-Ecuador) Le doy las gracias sinceramente por su generosidad y por la calidad de su trabajo

§ I. Consideraciones generales 

Todos sabemos lo que es un traumatismo psíquico : en el sentido más estricto del término se trata de un « acontecimiento » aterrador, brutal e imprevisto que bruscamente agrede al niño. Este se siente como paralizado, en peligro de muerte inminente, incapaz de reaccionar. Las « imágenes y palabras », constitutivas del acontecimiento, violentan su psiquismo, se adentran en una fracción de segundo, desorganizándolo de manera significativa.

Hay sin embargo niños que reaccionan al instante y se empeñan en liberarse del agresor que les cae encima. A veces mismo, van más allá, salvan a las personas que están en peligro. Este pronto dominio de la situación les ayuda a recuperar rápidamente un funcionamiento psíquico sereno y con más control. Al contrario, una mayoría de niños se deja invadir más ampliamente, porque, por naturaleza, son más angustiados o más pasivos oporque realmente no encuentran la manera de enfrentarse.

En las siguientes semanas, - a veces con un tiempo de latencia - imágenes e interrogaciones de miedo atormentan al niño. Estas están constituidas por recuerdos traumáticos más o menos deformados y entremezclados con otras imágenes subyacentes o creadas por la circunstancia. Concomitantemente surgen preguntas que el niño genera luego del acontecimiento. ( « ¿Por qué sucede esto ? ¿Y porqué a mi mismo ? ¿Cómo puedo sobreponerme ? ¿Qué secuelas tengo ? ¿Me ocurrirá de nuevo ? Si es así, ¿cómo prevenir o defenderme mejor ? Etc. » )

Y el recuerdo traumático continúa a gravitar, entremezclándose con imágenes penosas de álbumes ya existentes en el mundo interior del niño. Y él les reactiva: el agresor exterior que ha brutalizado cruelmente a la mamá le hace pensar de nuevo y mucho más fuerte a todas estas diversas e inquietantes disputas entre papá y mamá. Y pronto, pesadillas y otras reminiscencias se manifiestan confundiendo diversas fuentes de ansiedad análogas presentes en la memoria del niño.

Pero los síntomas resultantes no son solamente angustia ; surge. También una pérdida de confianza en el poder protector de los adultos, la impresión de estarse más solo, la tristeza, la desilusión, a veces el mal humor, la necesidad de volver a ser pequeño y protegerse de nuevo en las faldas de su madre.
Cuando el traumatismo es aislado, en los mejores casos, la vida cotidiana que pasa después « demuestra » al niño que el mundo exterior no es « tan » peligroso. El recibe un tanto más de escucha, de protección y tolerancia, al menos transitoriamente. Y entonces, poquito a poco, las imágenes e ideas más intolerables se desinflan. El niño vuelve a tener confianza en él y en el mundo que le rodea. Sin embargo no es raro que se quede con una carga anormal de ansiedad, relacionada con experiencias que tendrían una « composición » idéntica o análoga a la experiencia traumática. Por ejemplo, no atreverse a pasar delante de tal lugar ; evitar un cierto tipo de alimentos luego de haberse atorado ...

Pero, en los peores casos, aunque el traumatismo haya sido aislado, el niño presenta características desfavorables de equipamiento o estructuración psíquica ; o también el niño no está correctamente acompañado ; o tal vez el acontecimiento traumático es portador de una simbología particularmente desfavorable. En tales casos el niño puede quedar marcado durante mucho tiempo por angustias dispersas, depresión, pérdida de la confianza en sí y pasividad.

¿Y cuando se repiten los acontecimientos traumáticos (2? Muchos niños son capaces de una seudo-adaptación : en primer plano rechazan en el fondo de ellos mismos sus sentimientos y sus imágenes traumáticas y se robotizan. Sin embargo, este rechazo no es perfecto : en el hilo del tiempo, su exceso emocional escondido, con ideas e imágenes evocadoras, hechas de angustia, indignación y rabia, es susceptible de descargarse de manera ocasional y errática, a menudo ante estímulos sugestivos : surge entonces una crisis de pánico, una crisis de rabia hasta alguna agresión, a primera vista inexplicable ...

Me he entrevistado con muchos niños o adolescentes así traumatizados y quiero contarles algunas de sus historias.

§ II. « Abrid, abrid la jaula a los pajaritos ... » (3

En su apartamento de África, Samanta ( de cinco años y medio) vio un bandido bien armado agredir a su familia : su padre fue encerrado sin consideración, su madre amenazada con un machete, mientras que el hombre gesticulaba y gritaba para saber donde se encontraba el dinero.
El hermano pequeño ( de tres años ) estaba durmiendo en la planta alta y no se dio cuenta de nada. Samanta corrió al lado de su madre para acurrucarse pero también para protegerle y consolarle ya que la señora se encontraba aterrorizada. Luego, después de un tiempo « interminable », el agresor, un hombre que provocaba lástima en lugar de ser realmente peligroso, se largo sin robar nada.
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Diez días después, la familia vuelve urgentemente a Europa y se acerca a consultar en nuestro centro de crisis (4: un colega atiende a los padres y yo me encargo principalmente de Samanta ; el hermano menor parece haber quedado fuera de la agresión.

Primera consulta : 

Recibo a toda la familia y les alentó que hablen de la vida entre ellos cuatro. Luego, que hablen de la agresión con suficientes detalles, entre otros sobre las interacciones, los intercambios verbales y las emociones que ellos vivieron en ese instante ; destaco especialmente los momentos en los que las víctimas estaban activas ( Samanta que corre para proteger a su madre ; el momento que van aliberar a su padre, etc. ... ) Manifiesto además, muy explícitamente, mi empatía ( « Ho, ... Eso es horroroso ... es repugnante » ) Los dos muchachos no participaron mucho en el relato de los hechos, ellos sobretodo escucharon mientras dibujaban. La mamá comenta « En la casa Samanta habla mucho de lo que ocurrió, pero nada aquí, porque sabe que me pondré a llorar » Yo me contento recalcando la probable amabilidad de la niña, esperando que eso sea realmente así.

Algunas consultas a solas con Samanta, durante dos meses : 

La primera vez le pregunté a la niña si tenía miedo de algo o si se ponía triste cuando recordaba la agresión, me respondió que eso le ocurría « cuando papá y mamá se ponen a reñir » Aquí está probablemente la ilustración de una consideración teórica enunciada aquí arriba : la imagen traumática reactiva otras imágenes que ya se encuentran en él psique del niño, a veces más penosas, y operantes, y es acerca de estas imágenes que él se da a conocer, de manera exclusiva o mezcladas con aquellas que evocan el traumatismo. Hablaremos entonces de estas disputas, trataré de comprender cuál es su alcance en la economía del hogar, y también la función que se impone Samanta para hacer frente a la situación y le haré algunas sugerencias a propósito. Tomaré además la iniciativa de enterar mi colega que trabaja con los padres de la preocupación de Samanta, para que pueda discutir con ellos cuando crea necesario. Aquí se encuentra igualmente la ilustración de la imprevisibilidad del sujeto humano! Samanta me interpela en temas donde yo no le esperaba realmente, fuera de mi a priori ( « Voy a ayudarle « limpiando » su recuerdo traumático, algo así como un chequeo » ) Respetar al sujeto es sin duda alguna escuchar sus preocupaciones como él les expresa, pero sin necesariamente limitarse a trabajar la dimensión la más espontánea de lo que expresa.

Luego, propongo a Samanta que dibuje, y me muestra una representación de un bandido que quiere destruir una casa. Prefiero entonces continuar dentro de lo imaginario : ella y yo nos transformamos en policías y - por sugerencia suya - matamos al bandido cortando el dibujo en pedazos y echándolos a la basura. Que ella restablezca su poder - un poder de vida y de muerte -, por más imaginario que sea, no es para desagradarme : tengo todavía que verificar, oportunamente, el cómo se encuentra su afirmación de sí en la realidad.

En una sesión ulterior, combinando figurines de plastilina y el juego play móvil, Samanta pone en escena una pequeña niña que « jugaba » a escaparse de la autoridad del papá que la perseguía corriendo detrás de ella, en todo sentido de la palabra. Samanta toma todo el tiempo para hacer variar las situaciones en el juego, situaciones en las que ella siempre gana. Bruscamente, pone punto final y decide irse a un país extranjero, sin ningún permiso; pero allá le espera un bandido que le asesina. Es así como, al término de su impertinencia, y sobre todo cuando comienza a concretar el deseo de independencia que se despierta en ella, esta niña edípica está todavía muy desprovista cuando la protección de los padres le hace falta ... Tal vez también se siente un poco culpable por volar fuera del nido sin decir nada.
Sugiero que, dentro de la historia, la familia busque a la niña, que encuentre al bandido y le dé el castigo que este merece, sugerencia que ella acepta con entusiasmo ( reintroduzco de esta manera la idea que la protección por el entorno es posible ) Le pregunto qué va a pasar con el cuerpo de la niña asesinada y me responde que sus allegados la recuperan y lamentan su muerte ; entonces ella cubre el cuerpo de la niña con plastilina, reproduciendo una tumba, instala alrededor a la familia, con una flor de papel. Lo vemos en la foto de abajo
 
 
 


Me encuentro emocionado ante este pedacito de ser humano de cinco años que me muestra que ha comprendido el más allá de la muerte : la conservación espiritual y la permanencia de la relación más allá de la muerte del cuerpo. Le propongo entonces que yo también me incorpore en el homenaje a la pequeña muerta imaginaria, cantándola una canción. Espontáneamente, con la ayuda de mi capacidad de soñador, canto dulcemente la canción infantil « el pajarillo » ( « bajo mi ventana hay un pajarillo ... ») Y que sorpresa la mía escuchar a Samanta continuar la canción con otra, cantando « Abrid, abrid la jaula a los pajaritos ... » Sin comentarios. El tiempo restante de terapia breve fue análoga:Samanta repitió una y otra vez la evocación de sus traumatismos y el lugar que quisiera ocupar en ese momento de su vida en el triángulo edípico.

§ III. « Dijeron que iban a secuestrarme » 

La familia de Arturo (diez años) y de Gaëtan (trece años) ha sido home-jackée (5dos veces en tres años. El segundo ataque ha tenido lugar hace tres semanas y ha sido particularmente brutal y traumatizante : cinco personas armadas y cubiertas con pasamontañas surgen ; al padre le suben a la planta alta y le dan una paliza por más de una hora para que revele los secretos financieros de la familia ; la madre y los dos niños son atados y amordazados bajo la vigilancia malintencionada de dos ladrones ; los tres del piso que bajan de nuevo y amenazan con secuestrar a Arturo porque no han obtenido lo que querían ; finalmente palabrean y se largan, no sin antes causar terror a los rehenes para que no prevengan a la policía durante un cierto tiempo. Arturo se libera primero y libera a los demás.
Aquí también, los padres están acompañados por otros colegas de nuestro centro de crisis. En la primera sesión recibo a la mamá, Arturo y Gäetan y procedo como de costumbre, como he explicado en el caso de Samanta.

Cuando se trata de narrar el acontecimiento y sus consecuencias, la palabra circula entre ellos con bastante fluidez.
Constato poquito a poco que Gäetan parece con más capacidad de resiliencia y ha recuperado mucho más el humor y la confianza en sí que su hermano ; en la familia se le describe como un dominante, seguro de sí mismo, mientras Arturo, el, está rezagado con una muy mala imagen de sí. Además, Gäetan no quiso nunca encontrarme a solas ...

Más allá de los hechos y emociones vividas, hablamos también de las ideas, cuestionamientos e interacciones que han surgido después de lo acontecido. Me comprometo haciendo comentarios a este propósito, y a menudo destacando, desde mi punto de vista, lo bien fundado de lo que escucho ; felicito a Arturo por la iniciativa de liberar a su familia ; reconozco la importancia del movimiento actual que hace que toda la familia vuelvan a dormir juntos ; me intereso a las nuevas medidas de seguridad que los padres han tomado para proteger mejor la casa ; pregunto sobre el diálogo que han establecido con los hijos acerca del futuro.

Pregunto también a los dos muchachos si algunos comentarios o ideas que han escuchado, luego del acontecimiento, les ha herido. Arturo me contesta lo exasperado que se encuentra por las burlas de ciertos compañeros, que él considera estúpidas. ( « hubiera cogido una Kalachnikof ... me hubiera escapado y llamado la policía, etc. » ) Es evidente que él no comprende el medio utilizado por sus amigos para denegar las angustias ( crear fantasmas positivas, de fuerza ), el ve más bien una descalificación de su persona, que si dejó ver incapacidad.

Cuando salieron del consultorio, Arturo estaba interesado por regresar, y me pregunté cómo ayudarle, pues el desdoblamiento imprevisible de este traumatismo importante vuelve precarias las técnicas usuales destinadas a tranquilizar, basadas sobre las probabilidades e inspiradas por el cognitivismo ! 

Me mantengo con la idea que hay que escuchar con mucha atención su discurso espontáneo, y también apoyar el derecho que él se da eventualmente para la afirmación de si en su vida diaria, asociando una reflexión sobre los medios utilizados. Reforzar su asertividad no impediría un muy hipotético tercer home-jacking ... pero esto disminuye el sentimiento de inseguridad, de incapacidad y la mala imagen de sí que han sido exacerbados por los acontecimientos ! Este proyecto se llevará a cabo en las sesiones inmediatas, con escapadas sorprendentes.

A. Respondiendo a mi solicitud, Arturo me cuenta una pesadilla : las personas cubiertas con pasamontañas han regresado y torturan a su hermano, sobre todo sus manos se vuelven moradas. Luego se sacan el pasamontañas, pero como su hermano les ha visto debe morir ... 
Pasaré momentáneamente en silencio mis hipótesis sobre lo que él me indica acerca de la relación, a veces alborotada y al menos ambivalente, entre él y su hermano. En su sueño, parece vengarse de su hermano dominante, cuyas manos le hicieron probablemente daño triturándole bien en algunas ocasiones. En las siguientes sesiones Arturo evocará de nuevo su agresividad dirigida hacia la representación del hermano. Por ejemplo, durante una historia construida a partir de un squiglle (6a la Winnicott, me dirá que es propiamente a un adolescente que la bruja vende una manzana envenenada y que al adolescente le salen unos granos grandes en todo el cuerpo « aún más de lo que ellos tienen realmente » ( Agregaré « y también dicen que pierde todo su encanto con las chicas y los vellos que tienen alrededor del pene », toda esta evocación le divierte bastante a Arturo ) Estas imaginaciones nos permiten evocar poquito a poco la relación con su verdadero hermano, relación tejida de ambivalencia ; Arturo se atribuye sin embargo, espontáneamente, los medios para defenderse de las provocaciones y burlas de Gaëtan, yo les identificaré al paso y le aprobaré para que les utilice.

Siempre bajo la presión y la análisis de la pesadilla relatada, le preguntaré si las caras, sin pasamontañas, de los agresores pueden de alguna manera recordarle verdaderos agresores que él haya conocido en algún momento de su vida. « No », me contesta al comienzo. Insisto para que reflexione ... le hago que dibuje las dos caras, como él les ha visto en la pesadilla. Es así como él logra asociar a unas experiencias de agresión que ha vivido hace mucho tiempo : un compañero que les molestaba demasiado, a él y a sus amigos, cuando tenían cinco años ... y su abuelo paterno, un patriarca ante el cual todos se someten dócilmente, incluso su padre. Arturo agrega haber estado escandalizado las veces que ha visto a su abuelo desacreditar cruelmente a su abuela por haber cometido errores insignificantes. ¿Y dónde queda mi apoyo a su asertividad ? Propongo a Arturo que hagamos juegos de rol : él se despoja del compañero molestoso ... y también se supone que Arturo tiene quince años, y dice a su abuelo lo que le conmocionaba. Hacemos breves secuencias de interpretaciones, intercambiando los roles, y constato con alegría que, cuando me toca ser su interlocutor « abuelo », Arturo me diga lo que realmente le asqueaba ; en el juego de rol, expresamente le complico un poco la vida, por no aceptar sus reproches, pero el muchacho se aferra a su opinión, y insiste para condenar las actitudes « del abuelo » ; no quiero ir más allá, y le comunico que estoy muy contento de la manera clara y tranquila como él se hace comprender, o más bien la manera como él se hará comprender sin duda y cada vez más acercándose a sus quince años.

B. En otra oportunidad, partiendo así mismo de elaboraciones nacidas de los squiggles, Arturo pone en escena un muchacho que ha sido castigado simplemente por haber tocado un champiñón vendido por una bruja, a él y a su hermana, cuando se encontraban solos en casa : a él le crecen orejas de conejo, que en el dibujo se parecen mucho a las orejas de asno. Paso en silencio las hipótesis que se me presentan al espíritu alrededor de posibles angustias y culpabilidad por masturbación o relacionadas con juegos sexuales, aquí también, me centro sobre la asertividad : « ¿Vamos o no a encontrar a esta bruja, y qué decirle ?, etc. ... »

Pero cuando veo a Arturo, constato que sus orejas están realmente separadas de la cabeza, y su madre me había dicho que, en general, Arturo no se sentía bien consigo mismo. Sin embargo, sería un poco violento de mi parte pasar de un pedazo de imaginación ( las orejas puntiagudas de su dibujo ) a una hipótesis acerca de su vida real ( «Arturo, ¿tienes algún problema con tus orejas ? » ) Decidí no decirle nada directamente, pero dos días después, aprovechando las horas de escuela, llamo por teléfono a su madre ; le hablo del progreso de la terapia de Arturo y le pregunto si alguna vez su hijo se preocupaba acerca de sus orejas. « Sí, claro que sí, me responde ella, a punto de no querer ponerse lentes para que la montura no separen las orejas más de lo que ya está. ¿Cree usted que será necesario hacerle operar ? » Era entonces una oportunidad para intercambiar algunas ideas acerca de este tema e intervenir en favor de una comunicación empática, antes detomar medidas quirúrgicas muy rápidamente.

C. Y de este modo, de vez en cuando, mediante concentraciones ocasionales acerca de su traumatismo y también sobre su vida relacional, en función del material presentado y de las asociaciones verbales que ello ocasiona, de esta manera, Arturo recupera una confianza relativamente aceptable en presencia de sus propias fuerzas y de la vida.

§ III. «  Mi papá es un Ángel  » 

En un contexto de gran bandidaje, el papá de Robín (siete años) es asesinado en su domicilio mientras la familia dormía en la planta alta de su casa. Robín tiene dos hermanas mayores, a las que nunca les he encontrado, porque supuestamente asumen razonablemente bien los acontecimientos.

Para Robín es más difícil, ya que entre otros motivos, ha sido el barón más adulado de su padre. Luego de los hechos, la familia ha sido protegida por la policía - es decir, cambio de domicilio, secretamente, como en las mejores series TV de Norteamérica - porque la madre ha colaborado. Es un psicólogo de la policía de menores que me pide que le reciba al niño de urgencia ; no conoceré nunca su verdadero apellido, ni el lugar de residencia ; dos policías en civil esperan y vigilan en la sala de espera.

En el nuevo domicilio, Robín se excitaba como un león en jaula, nervioso, ansioso, haciendo oposición ; dice que escucha voces de los diablos, que le dictan su comportamiento ( un comportamiento de alerta y agresividad, como por ejemplo simular estrangular a su hermana ) Al comienzo la mamá, que acompaña al niño, es desconfiada y hasta hostil : una verdadera mujer de jefe, rebelde, narcisista, prefería solucionarlo ella mismo. Habrá entonces dos rupturas en los tres primeros meses de la toma a cargo ; por ello la psicóloga de la policía se muestra insistente ante la agravación de los síntomas, lo que permitió que una domesticación de la madre comience a funcionar lentamente ; de esta manera, después de cada sesión de Robín, les atendía diez o quince minutos a la madre y al hijo, para hablar de la evolución del niño y de los problemas que se presentaban en la casa.

Cuando comenzaron las entrevistas, Robín, muy excitado y poco coherente me dice « tengo verdaderos diablos en la cabeza, tienes que sacármelos » y con la cabeza en las manos la golpeaba contra la pared. Me explica también que « le dicen todo el tiempo porquerías : malvado ; hazle montar por tu padre ; granuja ... » le llaman a mi madre y le dicen : « eres una puta » Un verdadero desencadenamiento de reproches indecentes contra sí y contra su madre, y un llamado a un poder arcaico que su padre no pudo tener ! Trato de figurar los diablos en marionetas, y me rechaza : « No son así, son verdaderos diablos »
Propongo a Robín que respondamos algo, en alta voz, a estos diablos, pero me indica que los diablos no escuchan. Le sugiero sin embargo que perseveremos, le explico que estoy persuadido que vamos a ganar y que expulsaremos a los diablos a su porquería de país. Hubiera querido poder medicamentarle, pero no fue posible por rechazo de la madre Estoy persuadido que, en este niño fundamentalmente bien adaptado a la realidad, esta manera bastante figurada de la dimensión agresiva del stress post-traumático - con tipo de alucinaciones auditivas -, va ir atenuándose : es el destino de todas las reminiscencias, que pueden comenzar tomando formas casi-alucinantes en los niños de esta edad.
No obstante, durante algunas sesiones habrá variaciones sobre el tema de los diablos, y poquito a poco Robín aceptará de dibujarles.

 

 

Así es, hasta el diablo tiene un ombligo !


Robín se dirigirá conmigo, al diablo del dibujo, pero comentando enseguida : « No has comprendido nada, él está realmente en mi cabeza »

No puedo dejar de objetarle : « Es tu idea ... estás enojado contigo mismo y con todo el mundo, y a eso le llamas diablo »

Robín : « No, él existe y a veces está enojado con mi madre »

Dr. Hayez : « ¿Porque ella no supo proteger a papá y mantenerle con vida ? »

Robín : « No, el detesta aún más a papá que a mamá »

Dr. Hayez : « A lo mejor tu también, como el diablo, estás enfadado con tu papá porque se marchó »

Robín (gritando) : « Haz que salga este diablo de mi cabeza »

He aquí la manera cómo el diablo comenzó a irse. Un poco después, en presencia de su madre, Robín me cuenta que el diablo le dice « tu padre es un maldito imbécil » Robín grita, frente a mi « No, papá no es un maldito imbécil »

Entonces le pregunto si puedo contarle una historia. Robín se dirige a las piernas de su madre para escuchar ; con mi pedido se autoriza aún a elaborar algunos cambios en la historia (historia interactiva) A medida que la historia comienza a funcionar, se calma y llora, acurrucado junto a su madre, llamando con tristeza a su padre « Papá ... papá » La madre escucha con lágrimas en los ojos.

La historia es aparentemente simple : un chico de diez años, Ronaldo, que se entendía muy bien con su padre, gran corredor automovilístico, quien ya le enseñó incluso a conducir ( « Yo también iba en las piernas de papá, grita Robín, y tenía el volante (7 » ) Un día, en una carrera, el papá de Ronaldo se distrae dos segundos y se mata. Ronaldo se queda muy triste, y también un poco enfadado,porque su papá se ha distraído y entonces le ha abandonado. Cuando va a visitarle en su la tumba, a veces le dice « Te marchaste ... eres unmaldito imbécil » Pero luego Ronaldo piensa que él es el muchacho más malo del mundo por pensar cosas tan crueles. Otro día, Ronaldo se atreve hablar a su mamá que le responde « Te comprendo ... estás enfadado porque le querías mucho ... a mi también se me ocurrió de decirle malas palabras porque se marcho »

Recuerden que es una historia construida juntos, y que me ha parecido contribuir para que Robín comprenda su propia agresividad y se sienta menos culpable. En la siguiente sesión su pulsión de vida, su resiliencia han ganado y me trae el dibujo de un pequeño muchacho regando su flor, él la quiere

 


Luego, hablaremos más que esporádicamente de los diablos, que regresan todavía de tiempo en tiempo para molestarle, pero con los que Robín se ha acostumbrado a mantener diálogos enérgicos. Para incitarle un poco, imagino un segundo dibujo en el que un ladrón se introduce la noche para llevarse la flor del pequeño muchacho y esconderla lejos en una caverna. Pero Robín hará recuperar la flor, después que el niño ha pedido prestado el revólver de su madre : tirando más rápido que el ladrón a pesar que este está armado de una bazuca.
¿Estará empezando a recuperar confianza en el poder protector de los adultos, mediante su madre y su revólver (8

A esta época, su madre me refirió del comportamiento difícil y opositor de Robín en la casa : antes era dócil frente a su padre. Hablamos de la valoración del niño y de las reglas. Yo agrego para Robín, que no siempre es divertido para los muchachos grandes y robustos obedecer a una mujer, pero que es así cuando el papá está muerto, y que su padre, en el cielo, pide sin lugar a duda que sea así. Sabía además que la relación papá-mamá no estaba hecha de una relación de dominación-sumisión, y entonces puedo evocarle a Robín lo amable que era su papá con su mamá.

Después de esto, Robín se sentirá cada vez mejor y se mostrará hasta edípico y sensual con su madre, diciéndole que quiere casarse con ella, e invitándole a bailar.

Termino esta evocación con un último extracto que da mucho que reflexionar acerca de la constitución del Ideal del Yo, recordando que se trataba del hijo adulado de un gran truhán.
Cuando estaba solo, Robín me cuenta que su mamá le ha hablado de Dios ... él había comprendido que un día un hombre se había colgado en una cruz. Justo después del comentario, yo dibujo un Osito en peluche y propongo al muchacho que a partir de este dibujo el cuente una historia. Robín comienza identificándose al Osito en peluche. Luego, me hace de nuevo undibujo, con el hombre colgado en la cruz en la parte alta. « del otrolado de la puerta de la muerte (sic!) ... él ha hecho algo muy grave,matar gente, y se ha colgado para pedir perdón » De peripecia en peripecia el osito en peluche liberará este hombre, venciendo a losdiablos disimulados alrededor de la puerta de la muerte.

 


Luego, a pesar de los ríos de sangre que corren, el hombre será operado por el osito en peluche convertido en doctor, y yo, como ayudante del osito.

 

 

La cirugía para reparar el hombre. Robin interpreta el papel de médico


Finalmente, el hombre prometerá ser bueno y resistirá a la tentación de robar.

¿Robín trabaja mentalmente sobre el porqué de la muerte de su padre ? ¿Llega a concebir la idea que es un castigo merecido y que más vale conducir su vida de una manera más moral ? Podría ser interesante, como resultado ... Hay que anotar además el arrepentimiento del adulto resucitado.

El trabajo mental entre el bien y el mal, la locura y la razón, continúan durante algún tiempo a oscilar en su cabeza : en una siguiente sesión, Robín sonriendo cuenta la historia de un loco que masacra a toda la gente y les corta en pedazos. Le propongo repetir el papel de Ronaldo, antes evocado, que había recibido tres misiones de su padre : matar a los locos, cuidar a su madre y curar a la gente. Robín acepta con entusiasmo.

Hacia el final las sesiones son más espaciadas. Sin embargo, un día de esos, los comportamientos de Robín se vuelven de nuevo tensos, porque han encontrado al asesino de su padre. Yo había pedido verle rápidamente, pero Robín se acercará con mala gana. El comentario de la madre : « No tenía mucho afán de venir… Está triste, y reclama mucho la presencia de su padre » Esta es una oportunidad para mí de reconocer positivamente sus sentimientos : Yo, no soy su padre, soy simplemente un médico - amigo - ; entonces cuando uno está muy triste, no quiere simepre ver a sus amigos. Uno prefiere quedarse con la persona que ha fallecido y hablar con ella. Robín sonríe ...

Palabras clave : trauma psicico ; angustia post traumatica ; estrés post traumatico ; psicoterapia (niños) ; psicoterapia breve.

Notas 
2. Como ciertas categorías de víctimas de maltrato sexual, hechos de guerra etc.

3. Titulo de una celebre canción francés, interpretada por Pierre Perret.

4. Nuestros dos servicios, de psiquiatría y de psiquiatría del niño y del adolescente han organizado juntos una pequeña unidad de crisis, que atiende principalmente los problemas traumáticos. La unidad es ambulante y asegura una buena coordinación con los servicios hospitalarios ; puede garantizar una hospitalización breve y transitoria en caso de necesidad ( Pr Dubois, Sr. Vermeiren, Pr de Becker )

5. Home-jackée : palabra de origen ingles que quiere decir un asalto violento contra una casa particular, realizado por bandidos armados.

6. Los squiggles son una técnica de dibujos compartidos y comentados entre el terapeuta y el niño: el terapeuta empieza un esbozo de dibujo, el niño es invitado a completar, etc.

7. ( No lo sabia, pero no me sorprende ... )

8. Revolver que posiblemente existe realmente, después de todo ? evité de enterarme ...