METODOS DE QUEBEC
PARA RECOGER UNA REVELACION DE ABUSO SEXUAL HECHA POR UN NINO
EL AUTOR MAS
IMPORTANTE DE ESTE METODO ES JOHN
YIULLE de la universidad of British Columbia. La traduccion en frances fue la
obra de Hubert Van Gijseghem.
TRADUCCION EN ESPAGNOL : Bajo la direccion del Pr. Miguel Cherro,
Univeridad oriental del Urugay
LES AGRADECIMOS MUCHISSIMO AL AUTOR Y AL EQUIPO DE TRADUCCION- REBLASAM
La primera parte
expone como manejar una entrevista no directiva con el nino
La secunda expone
la manera como analisar el material Es el valioso statement validation
analisis . Se detalla la lista de los criterios.
La tercera parte
expone una lista de verificacion, suplemento de seguridad ligado a la SVA
Primera parte :La entrevista por etapas
progresivas.
Protocolo para la entrevista de niños.
John C. Yuille 1
University of British Columbia
I. Consideraciones generales concernientes a la entrevista
A: Lugar de la entrevista
1. Si las circunstancias lo permiten la entrevista deberá realizarse en un local específicamente reservado a tales efectos. El local deberá estar situado en un lugar calmo y exento de toda forma de molestia. El mobiliario deberá ser confortable y apropiado a las necesidades de niños de todas las edades. Hay que evitar la utilización de divanes y de muebles con ruedas. La entrevista no es una situación de juego y el local no debe contener juguetes, muñecos, etc. Todo objeto que sirve de soporte a la entrevista (casa de muñecas, material de dibujo, muñecos, etc.) deberá estar fuera de la vista del niño.
2. Es ventajoso utilizar un sistema audio-visual integrado. Si el equipamiento audiovisual está visible debe estarlo de modo que sea lo menos “intrusivo” posible para el niño. Por otra parte es fundamental que el entrevistador mencione la presencia del equipamiento (visible o no) y que le explique al niño la razón de su presencia.
3. Si el local de la entrevista se encuentra en un lugar “oficial”, como puede ser un puesto de policía, se deben realizar todos los esfuerzos para encontrar una puerta de acceso y una sala de espera separadas del bullicio que existe habitualmente en un lugar así.
4. Si la entrevista no puede llevarse a cabo en un lugar especialmente organizado a tales efectos será importante adaptarlo lo más posible a las normas contenidas en este protocolo. No es aconsejable realizar la entrevista en el mismo lugar donde se llevó a cabo el presunto abuso.
B. Participantes.
1. Lo ideal es que la entreviste se realice con la sola presencia del niño y los entrevistadores.
2. Habitualmente la cooperación entre los sistemas social y judicial exige la presencia de un trabajador social y un policía. Se deberá decidir entonces desde el vamos quien conduce la entrevista. El entrevistador que conduzca la entrevista será el que realice las preguntas en tanto el otro será el que registre por escrito la misma. Quien registre no deberá participar activamente en la entrevista sino que registrará notas en un formulario adecuado para tales efectos. Las notas incluirán citas textuales, descripción de detalles y actitudes observadas, con respeto del orden cronológico de aparición, así como una evaluación de la credibilidad. Quien registre podrá anotar también ciertos puntos que desee profundizar al final de la entrevista, los cuáles serán ofrecidos al final de la entrevista cuando el entrevistador activo haya completado su trabajo.
(En la propuesta que hicimos en la Jornada del Poder
Judicial este aspecto está previsto que se cumpla de un modo que permita a los
representantes técnicos de las partes, que han presenciado la entrevista a
través de la Cámara Gessell, profundizar algunos aspectos de su interés o
plantear preguntas a través del entrevistador que saldrá por un momento del
recinto donde se lleva a cabo la entrevista para recoger estas inquietudes.)
3. No se deberá alentar la presencia de los padres o de la persona que tenga a su cargo la guarda del niño. Este adulto interesado podrá seguir la entrevista a través de la Cámara Gessell o a través de un circuito de TV o de un audio, si esto es posible. Si un padre insiste en estar presente durante la entrevista (o si es el niño quien pide tal cosa), el padre o el adulto en cuestión deberán sentarse fuera de la vista del niño y no podrá bajo ningún concepto ni por la razón que sea participar en la entrevista.
4. El entrevistador deberá sentarse cerca del niño, sea al costado o enfrente de él y a una distancia que resulte confortable para los dos. Es conveniente que no haya objetos entre el entrevistador y el niño, aunque una mesa de proporciones adecuadas puede resultar útil. Si hay alguien que registre debe sentarse a una distancia prudencial del niño y del entrevistador.
C. Registro de la entrevista.
1. La entrevista se registrará en video. La imagen de la cámara deberá centrarse sobre todo en el niño pero deberá incluir también al entrevistador. Debe realizarse un registro paralelo de audio.
2. Si no se dispone de un equipo de video, que es lo ideal, deberá realizarse por lo menos un registro de audio. Si tampoco pudiera realizarse este registro será necesario transcribir el registro textual, palabra a palabra de la entrevista. Es en este tipo excepcional de situaciones que se obtiene ventajas de contar con un entrevistador activo y otro que tome notas del modo más textual posible.
3. Para ubicar y conservar el hilo conductor del registro de video el entrevistador indicará el nombre de los participantes así como la hora, la fecha y el lugar en que se lleva a cabo la entrevista. Cualquier interrupción que se produzca deberá ser mencionada y explicada en el propio registro. Un equipo de video que indique automáticamente fecha y hora es conveniente para ubicar la cronología.
II. La entrevista por etapas progresivas.
A. Sobrevuelo.
1. La idea general de la entrevista es maximizarla cantidad y la calidad de la información proveniente del niño minimizando los riesgos en cuanto a que esta información sea contaminada. El procedimiento de la entrevista favorece y favorece el recuerdo del acontecimiento por parte del niño. Se pone todo a punto para que el niño pueda brindar su propia versión de los hechos. Para lograrlo se procederá a través de un pasaje progresivo de temas generales a temas más específicos. La transición hacia un tema más específico se hará sólo cuando esto se demuestre realmente necesario. ES NECESARIO TENER MUCHA PACIENCIA.
Las etapas de la entrevista son:
a) Establecimiento del vínculo confiable para el niño.
b) Discusión concerniente al principio de veracidad.
c) Introducción del tema de entrevista.
d) Relato libre.
e) Preguntas abiertas.
f) Preguntas específicas (si fuera necesario).
g) Utilización de objetos que sirvan de soporte a la entrevista (si fuera necesario).
2. Todo debe ser hecho de tal modo que la información provenga del niño. Cuanto menor incitación haya de parte del entrevistador tanto mejor. El entrevistador debe ser paciente y dejar al niño la posibilidad de traer la información relativa a los hechos.
3. La Entrevista por Etapas Progresivas apunta a descubrir hechos. El entrevistador deberá considerar varias hipótesis diferentes concernientes a los acontecimientos y no deberá jamás intentar demostrar un punto en particular pues esto disminuye la posibilidad que tiene elniño de expresarse.
4. Los objetos que sirven de soporte a la entrevista (dibujos, fotos, muñecos ,etc.) no serán utilizados a menos que los otros medios se hayan demostrado inefectivos. Los soportes no sugerentes (como pueden ser los dibujos realizados por el niño, casa de muñecas) deben utilizarse en primer lugar. Los soportes sugerentes (por ejemplo los muñecos anatómicamente detallados) no deben ser utilizados más que como último recurso y el entrevistador deberá conocer las consecuencias vinculadas a la utilización de tal tipo de material. Toda entrevista sugerente compromete la posibilidad de diligencias en Cortes Criminales.
5. El entrevistador debe ser sensible a las diferencias que suponen los diferentes niveles de desarrollo en cuanto al lenguaje y lo cognitivo. No debemos jamás suponer que sabemos lo que el niño quiere decir cuando utiliza ciertas palabras. Si el sentido del término no es evidente es necesario preguntar. El entrevistador debe utilizar palabras y conceptos que el niño comprenda.
6. Es necesario tener siempre presentes las necesidades del niño, sobre todo cuando se trata de niños pequeños. Es necesario ser sensible a su capacidad de concentración así como a sus necesidades fisiológicas.
B. Fase de establecimiento de un vínculo confiable.
1. El entrevistador debe disponer suficiente tiempo para establecer una relación con el niño que lo haga a este último sentirse cómodo. Esta etapa es variable de un niño a otro y requiere del entrevistador flexibilidad y capacidad para evaluar tanto las características individuales como las necesidades del niño. Algunas veces más de un encuentro será necesario para alcanzar este grado de relación con el niño. Es difícil abocarse a una entrevista sin haber logrado establecer previamente una relación confiable con el niño.
2. Durante esta fase el entrevistador puede hacer una evaluación informal de algunos aspectos del comportamiento del niño. Por ejemplo puede observar sus capacidades verbales (lo que puede ser muy útil en otros momentos de la entrevista). El entrevistador puede observar también el lenguaje corporal al igual que los contactos visuales y el afecto que el niño demuestra.
3. Se debe pedir al niño el relato de dos acontecimientos (p. ej. Un viaje, una excursión con la escuela, un aniversario, etc.). Estos acontecimientos no deben estar vinculados de ninguna manera al presunto abuso. El entrevistador puede comprobar el estilo y el contenido de los recuerdos del niño. Esto servirá posteriormente para comparar el estilo y los detalles que el niño ofrecerá e los momentos siguientes de la entrevista.
C. La necesidad de decir la verdad.
1. Se pide la opinión al niño sobre la importancia de decir la verdad y sobre las consecuencias de decir mentiras.
2. Se utiliza aquí una aproximación por etapas progresivas, para lo cual se comienza por preguntas generales sobre la verdad y sobre las mentiras y se prosigue con el planteo de preguntas más específicas solamente cuando esto resulta necesario.
3. El entrevistador deberá poner el énfasis en la importancia de decir la verdad y centrará al niño en el recuerdo de su propia experiencia.
4. Con niños de edad preescolar se puede, en esta fase de la entrevista, se puede contar una historia que contenga una mentira. Se podrá entonces preguntar al niño sobre el significado y las consecuencias de la mentira.
D. Introducción del objeto de la entrevista.
1. El interrogatorio sobre el abuso sexual deberá respetar el mismo abordaje prudente que guía el tono de toda la entrevista. El objetivo de la entrevista se introduce inicialmente de manera general (ej: “sabes porqué estás hablando hoy aquí conmigo?”). Si esto no conduce al tema principal se puede plantear una pregunta un poco más específica (ej: “¿ha pasado algo de lo cual tú quisieras hablarme?”) Si fuera necesario se podrá insistir con: “¿hay alguien que te haya hecho algo que no debió hacerte?” Como último recurso se puede plantear la siguiente pregunta: “¿Hay alguien que te haya tocado de un modo que no debió hacerlo?” Es importante no mencionar, bajo ninguna circunstancia, el nombre de un sospechoso o la naturaleza de las presuntas acusaciones. Este tipo de información debe provenir del niño. En general las preguntas libres deben ser suficientes para introducir la cuestión del abuso. Hay que ser cuidadoso de plantear las preguntas de tal modo que respeten el nivel de desarrollo logrado por el niño.
2. Si el niño no ha hecho todavía la revelación antes de tener la entrevista o si las preguntas generales no han dado resultado positivo para introducir el tema del abuso, puede ser útil, entonces, la utilización de dibujos. Se puede pedir al niño que dibuje el contorno de un monigote (el entrevistador puede realizar el dibujo si el niño fuera incapaz de hacerlo). Se puede pedir a continuación al niño que agregue al dibujo las diferentes partes del cuerpo una a continuación de otra (p. ej.: ojos, nariz, boca, orejas, mamelones, ombligo, partes genitales, nalgas…) A cada agregado el niño es invitado a nombrarlo y a describir la función. Cuando se describe la parte anal o genital el entrevistador puede preguntar si el niño ha visto estas partes en alguna otra persona o si ha habido alguien que haya visto o tocado las suyas. Este procedimiento se puede repetir dibujando un personaje del sexo opuesto al primero. Al proceder de este modo se contribuye a evaluar las capacidades verbales del niño y sus conocimientos en el dominio sexual. Ante todo este procedimiento puede servir para introducir el tema del abuso sexual y de un modo que sea lo menos sugestivo posible.
3. En el caso de un niño que no haya revelado el abuso puede tornarse necesario a efectos de la protección ulterior del niño, ser más insistente en cuanto a la pesquisa del abuso sexual. Pero esto no debe hacerse más que como último recurso, pues el empleo de preguntas directivas se hace susceptible de comprometer eventuales procedimientos criminales.
E. Fase del relato libre.
1. Es el aspecto más importante de la entrevista. Se debe ofrecer al niño todas las posibilidades para que pueda brindar su propia versión de los hechos.
2. Pedir al niño describir cada acontecimiento desde el principio. Si las denuncias conciernen a un abuso repetido, es necesario tener de entrada un panorama general sobre el tipo de abuso. Es decir hay que proponer al niño que describa el patrón habitual según el cual el abuso se consuma (el escenario). Luego se utiliza este escenario para acceder a episodios específicos. Por ej.: se pregunta al niño si el escenario ha sido modificado en ciertas ocasiones. También se puede pedir al niño que recuerde el primer episodio o el último.
3. No se debe interrogar al niño durante el relato libre. Si a uno se le ocurren preguntas o comprueba contradicciones o inconsistencias, se toma nota y se deja para más tarde la aclaración. Hay que abstenerse de corregir, interpretar o confrontar al niño durante el relato libre.
4. Si el niño detiene su narración hay que alentarlo y estimularlo a proseguir con preguntas simples o enunciados anodinos como: “¿qué pasó después?” o se toma la última mención que el niño haya hecho para decirle: “¿y luego qué pasó?”. Esta fase de la entrevista debe desarrollarse de acuerdo al ritmo del niño, por tanto hay que ser paciente, tolerar las pausas y conservar una actitud distendida durante la entrevista.
5. Hay que permitir al niño elaborar y expresar todo lo que él desee a pesar del riesgo de obtener descripciones no pertinentes y verborreicas.
6. Si en un momento dado durante la entrevista (y en cualquier fase que esto ocurra) el niño muestra un estado de malestar, hay que reducir el estrés cambiando la dirección de su discurso hacia lugares menos traumáticos. Cuando el niño haya recuperado su calma se retorna al ítem que provocó su conmoción. Hay que dar vueltas alrededor de este ítem hasta que el niño sea capaz de abordarlo y hablar.
F. Fase de preguntas abiertas.
1. El objetivo de esta fase es permitir al niño brindar detalles de los acontecimientos que él ha descripto durante la fase del relato libre. ES ideal que la etapa del relato libre haya permitido al niño relatar todo lo que recuerda. Sin embargo, a veces son necesarias preguntas luego del relato del niño, sobre todo cuando se trata de niños muy pequeños.
2. En esta fase las preguntas deben tomar la forma de requerimientos concernientes a detalles sobre los acontecimientos que el niño relató previamente (p. ej.: “¿podrías decirme algo más sobre la vez que tal cosa ocurrió en el parque?”). Será necesario tener siempre presente los “criterios relativos al contenido de una declaración”. (¿Porqué esta última aseveración?)
3. Si muchos incidentes han sido descriptos durante la narración, es útil etiquetarlos de manera distintiva (ej.: el incidente del parque, la vez delante del televisor, etc.). El propio niño puede etiquetar estos episodios. Esta suerte de clasificación permitirá conservar separados los diferentes incidentes y podrá clarificar la discusión cuando en un momento dado se haga referencia a ellos. Es útil también organizar el recuerdo de cada acontecimiento utilizando determinadas palabras: “quién, cuándo, qué”. Por ejemplo estas palabras pueden estar escritas sobre un cuadro luciendo la etiqueta del incidente en cuestión. El niño podrá escribir la información apropiada al costado de cada una. Lápices de distintos colores puede ser utilizados a tales efectos.
4. Las preguntas no deben jamás sugerir o indicar respuestas al niño. Hay que asegurarse que las preguntas no inciten la respuesta del niño. Hay que explicarle claramente que él puede decir “no se”.
5. Si es necesario repetir cualquier cosa que el niño haya mencionado (p. ej.: la descripción de un acontecimiento) hay que estimularlo a corregir cualquier error que uno pueda cometer en el momento de repetir.
6. Si el niño experimenta dificultades al hablar sobre ciertos puntos (p. ej.: cuando de manera repetitiva él dice “no se, no se “ en relación a un asunto particular), se le puede ayudar a distinguir entre problemas de memoria y problemas de otro orden sugiriéndole utilizar como signo un movimiento de la mano que indique que él conoce la respuesta pero no quiere hablar sobre ella. Por ej. El niño puede levantar la mano señalando así que no está dispuesto a hablar de alguna cosa. El ítem en cuestión se abordará, entonces, más tarde.
G. Fase de preguntas específicas.
1.
Esta fase permite al niño
clarificar y elaborar respuestas ofrecidas antes. Además si la información
obtenida hasta este momento se demuestra insuficiente para evaluar la
credibilidad del niño, esta fase permitirá completar la información que quedó en
suspenso. Recursos mnémicos pueden usarse para ayudar a un niño que presenta
dificultad para recordar. Por ej. Se le puede pedir que describa los
acontecimientos como si una cámara los registrara desde el techo, lo cual le
permite situarse en otra perspectiva. Se le puede pedir también que recuerde
que hacía antes del suceso o aún qué tiempo hacía, cómo estaba el día, etc.
Esta técnica se denomina “reinstalación contextual”.
2.
Debe evitarse realizar preguntas
que susciten respuestas a elección. Si es imprescindible hacerlo deben
introducirse más de dos opciones (p. ej.: “¿era el otoño, la primavera, el
verano o el invierno?”, ya que elecciones múltiples son más útiles sobre todo
con niños pequeños). Por otra parte, al rato, puede repetirse la pregunta cambiando
el orden de la elección propuesta.
3.
No debe incluirse jamás en las
preguntas información proveniente de otras fuentes. Se puede en ciertos casos
aprovechar el dato como ayuda mnémica, por ej. Si se sabe que un espejo ha sido
utilizado durante el abuso y el niño no lo ha mencionado, se le puede preguntar
“¿recuerdas algo a propósito de un espejo?” Hay que destacar que este tipo de
pregunta no es sugestiva en si misma. No se debe trasmitir al niño que uno sabe
esto porque él se lo dijo a otra persona.
4.
Si existen inconsistencias en la
declaración del niño ellas deben mencionarse solamente al final de la
entrevista del modo más gentil posible. (Por ej. “me dijiste que él puso su
dedo en tu interior pero me dijiste también que no te habías quitado las ropas,
¿podrías explicarme entonces cómo ocurrieron las cosas?”)
5.
Si el niño utilizó un lenguaje o
conocimientos no acordes con su edad se impone explorar la razón.
6.
Luego que el niño haya expresado
al máximo sus recuerdos con respecto al relato libre, se le pide que repita
algunas partes de su narración. Hay que explicarle que estas repeticiones tiene
por objetivo permitirnos captar mejo r lo que ha sucedido. No se debe dejar
suponer al niño que dudamos de su testimonio.
H. Técnicas especiales que sirven de soporte a la entrevista.
1.
Con los niños pequeños, con los
niños que tienen un problema de lenguaje o con aquellos que presentan problemas
emocionales, puede volverse necesario utilizar medios especiales durante la
entrevista. Estos medios deben ser utilizados sólo cuando las otras fases de la
entrevista han resultado ineficaces. Estos no deben ser jamás sugestivos. Debe
utilizarse una aproximación por etapas progresivas cuando se emplea este tipo
especial de medios. Si se utilizan croquis hay que dejar que el niño los haga.
De ser necesario se le puede ayudar. No deben utilizarse croquis que contengan
elementos de naturaleza sexual, estos pueden ser incorporados o agregados por
el niño en el curso de la entrevista. Si se utilizan muñecos estos no deben ser
detallistas en cuanto a lo anatómico.
2.
El algunos pocos casos la
utilización de muñecos anatómicamente detallados puede ser indicada para ayudar
al niño en la descripción de una acto sexual. Estos muñecos sólo deben utilizarse como último recurso y jamás deben
usarse para obtener una revelación de abuso
sexual.
3.
Si tales medios son usados no se
deben presentar jamás al niño como juguetes o actividades recreativas. (Acá convendría preguntarle a Jean-Yves el fundamento de
estas afirmaciones)
I.
Preguntas directivas y sugerentes.
1.
Excepcionalmente un responsable
de la protección del menor puede tener la obligación de interrogar de entrada a
un niño que rechaza develar el abuso del cual ha sido víctima. La utilización
de preguntas directivas para examinar de más cerca un posible abuso no debe
hacerse más que como último recurso y reduce dramáticamente la probabilidad de
seguimientos en Cortes criminales. Esta etapa no debería ser superada sino
cuando todas las otras fases de la entrevista hayan demostrado su ineficacia
para proveer la información y sin embargo subsisten a pesar de todo razones
para creer que ha existido abuso. La evaluación de la credibilidad resulta
entonces difícil y aún imposible si muchas preguntas directivas o sugerentes
han sido empleadas.
2.
Con ciertos niños la sugestionabilidad puede ser una piedra de tropiezo. Si
tal fuera el caso será necesario
verificar el grado de sugestionabilidad al final de la entrevista. Esto puede
hacerse planteando preguntas directivas concernientes a ítems no pertinentes
(ej.: “¡tú tenías puesto un vestido rojo ayer, verdad?”). Si el niño demiuestra
una tendencia a la sugestionabilidad puede entonces considerarse necesario
continuar sobre esta tangente para verificar si la declaración del niño no ha
sido previamente contaminada.
J.
Fin de la entrevista.
1.
Independientemente del resultado
de la entrevista, se le deberá agradecer al niño haber participado.
2.
No puede hacerse, respecto a los
desarrollos futuros, ninguna promesa que no se pueda cumplir.
3.
Deberá explicarse al niño la
sucesión de procedimientos. (me parece mejor que
acontecimientos)
4.
Deberá preguntarse al niño si
tiene preguntas y responder a aquellas de las cuales se conoce la respuesta.